Aunque la forma de abordar un texto escrito es hoy diferente ante la multiplicidad de opciones que existen, creo que, esencialmente sigue siendo crucial y determinante, más allá de toda la tecnología que queramos introducir, el hecho de que el proceso de comprensión y apropiación de un texto depende del lector, del texto en sí (especialmente si es un texto literario) y de la actividad y contexto en el cual esté enmarcado ese proceso de comprensión. Llegar a comprender un texto , sea este literario o no y poder establecer con él un diálogo en distintos niveles requiere tiempo , entrenamiento y esfuerzo. Sí, obvio que bien vale la pena! Pero a veces la sobreabundancia de estímulos-llámese exceso de información o hiperlinks “ad infinitum” conspiran contra el objetivo de una lectura comprensiva, interpretativa y personal. Si en el proceso intervienen videos de you tuve, foros, blogs, películas online, etc-mejor. Pero el uso e introducción de todo lo anterior no nos garantiza lecturas o acercamientos al texto en sí más personales y profundas. Al final de todo el recorrido, el alumno se apropiará solamente de aquel aprendizaje que por algún lugar, lado, costado, entrada, aspecto, le haya resultado significativo.
En la actualidad la gran cantidad de información a veces abruma y un primer paso en el aula sería acompañar a los alumnos y guiarlos en el proceso de selección de la inmensa cantidad de material que tienen a disposición, lo cual también es un desafío y un trabajo para el docente (inclusive una actividad básica como buscar una biografía puso en evidencia que las búsquedas son frecuentemente apresuradas y pasivas (recortan y pegan). También, aprender a no perderse en las infinitas tentaciones de los hiperlinks que constituyen distracciones, las cuales aunque enriquecedoras, distorsionan la aspiración de una lectura en profundidad.
¿Cómo resistirnos a la tentación de teclear y acceder a otro nivel del texto?¿Habrá que hacer con las lecturas de la Web como ese instructivo humorístico que brindaba una serie de indicaciones –como 20_ a seguir, pero cuya entrada número 3 era “Lea todo hasta el final” pero agregando algo así como “ antes de seguir los links sugeridos?”.
Comparto el peligro del hipervínculo que hace de la lectura un vuelo, una diagonal sin límites, que no permite la relectura, el retroceso tan pero tan importante. Mirá lo que será que los teclados de pc tienen la tecla de retroceso ... pero borra!!! La de la máquina de escribir (guiño entre anacrónicas) lo único que hacía era retroceder y dejarte impotente ante el error ... Creo que se necesita aunque parezca mentira, aunque suene espantoso, recuperar la sensación de retroceder, sin borrar, de quedarte ahí para contemplar y releer como nos pasaba con las viejas Remington, Olivettis ... nada más que para aguzar el ingenio y ver cómo se salvaba una de tipear toda una hoja de nuevo. Comparto.
ResponderEliminarMuy de acuerdo con tu visión sobre la lectura. La posibilidad de explorar, investigar e incluso crear con lo que ofrece la tecnología supone ese trabajo minucioso sobre el texto.
ResponderEliminarLas pausas modifican la experiencia de la lectura, decía Poe respecto del cuento. ¡Imagínense perderse en un universo de hipervínculos, imágenes, sonidos, textos!
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